La historia de superación de Alejandro Ortigoza Leal, se construye a diario al frente de Casa Parrilla restaurante que se define como casa de carnes y despunta por sus parrillas y hamburguesas.
Alejandro, marabino de nacimiento, emigró con su esposa a Santiago, pero antes estuvo un tiempo en Texas, Estados Unidos. Llegó en abril de 2018. Su primer empleo fue en una fábrica de jamones. “Mi fuerte son las ventas. Soy administrador de personal. Tengo conocimiento de todo un poquito”, recordó quien hoy lidera su local desde Nataniel Cox 2060.
Su gusto empírico por la comida a las brasas lo hizo avizorar y abrir una planta de procesos cárnicos. Ocurrió en pandemia. La fábrica en la que trabajaba cerró y apostó por dar rienda a su sueño.
Una de las anécdotas que más recuerda tiene que ver con la reacción de sus maestros en la jamonería cuando les prometió que trabajarían para él cuando se jubilaran. No se equivocó.
“Mi fuerte es la carne molida para bases de comida, pero me adapto a las necesidades de los clientes y restoranes en materia cárnica”, sostiene quien vende una de las hamburguesas más económicas de Santiago.
Hoy, Alejandro divide su pasión entre su fábrica y el restaurante que nació de las degustaciones que hacía. Señala que su carne es de alta calidad y sin aditivos. “Es la mejor del mercado con equilibrio de calidad y precio. Tenemos certificación de la Seremi (autoridad que fiscaliza materias como higiene y seguridad del ambiente y de los lugares de trabajo)”, afirmó.
Ortigoza forma parte de la Asociación Chilena de Asadores, que agrupa a los mejores parrilleros, e integró a la selección que ganó un campeonato internacional en Argentina en la categoría de Lomo de Cerdo Asado.
Con información de El Pitazo









