Omar Mouder, recién llegado a España desde Venezuela, relató las dificultades de ganarse el sustento diario. «No hay trabajo y se paga muy poco. No podíamos ni siquiera pagar el alquiler o la comida», recuerda con tristeza. La situación llegó a un punto crítico, ya que sus ingresos apenas alcanzaban para sobrevivir día a día. Solo podían comprar alimentos para consumir en el día. «No era una forma de vivir», rememora.
Un curso en España ayuda a jóvenes migrantes venezolanos a
conseguir trabajo. En este curso, respaldado por la Fundación Mutua Madrileña a través de su convocatoria anual de ayudas a entidades sociales, descubrirán una escuela que les proporcionaría herramientas para enfrentar su nueva vida.
Finalmente, su madre tomó una valiente decisión. Vendieron sus escasas pertenencias, hicieron las maletas y buscaron una nueva vida en España. Junto a su madre y sus dos hermanos, Omar llegó a nuestro país en busca de un futuro en el que construir su vida, pero pronto se encontró con la cruda realidad. «Cuando uno llega a España, tiene ciertas expectativas, pero al final la realidad es completamente diferente». Encontrar trabajo, como señala, no es una tarea sencilla.
Al igual que muchos otros jóvenes que llegan cada año a nuestro país, una de las tareas más difíciles a las que se enfrentan es la adaptación a un nuevo país, una nueva cultura y, en definitiva, una forma distinta de hacer las cosas.
Con información de cortesía Infortvenezuela









