En un evento sin precedentes, los Diablos Danzantes de Naiguatá y Tarmas se reunieron después de un siglo de separación. Durante las festividades del Corpus Christi en La Guaira, más de 300 miembros participaron en este emocionante encuentro.
La jornada comenzó con una tradicional misa cerca de la iglesia San Francisco de Asís, oficiada por el Monseñor Raúl Biort Castilo, obispo de la diócesis de La Guaira. Tras el repique de campanas y el sonido de La Caja, los Diablos Danzantes recorrieron las calles de Naiguatá hasta llegar a la Cruz de Mayo, frente a la iglesia.
El bautismo de los nuevos diablos se realizó en una procesión en la que colocaron sus máscaras mientras caminaban de rodillas. Posteriormente, se unieron a los diablos de mayor jerarquía en un círculo, rezando y danzando juntos. Finalmente, se dirigieron al estandarte de la Cofradía para completar el ritual.
Este encuentro histórico también marcó el reencuentro entre los Diablos de Tarmas y los Diablos de Naiguatá, después de un siglo de separación. Este hito resalta la riqueza cultural y la herencia viva de la región, donde estos diablos danzantes siguen transmitiendo sus tradiciones y creencias a través de la danza.
Con información de delunesalunesve









