Con el paso del tiempo, los hombres han tendido a involucrarse más en la crianza de los hijos, asumiendo de una manera más responsable el rol de la paternidad. Con más frecuencia se ve les ve llevando a sus chamos a las escuelas, siendo partícipes de las actividades de desarrollo y reuniones de padres.
Especialistas destacan que estas acciones son un punto positivo para una paternidad ideal porque el padre no sólo debe estar como el que provee recursos materiales, sino que también tiene que comprometerse con el aspecto emocional de sus niños y niñas.
Su presencia es fundamental en el desarrollo y seguridad emocional de los niños, así como de la autoimagen, por eso su importancia real y los propios hombres deben darse cuenta de su papel en la crianza de los hijos.
“Considero que cada día los hombres se involucran más en la crianza de sus hijos. Antiguamente, a los hombres los sacaban del recinto donde las mujeres daban a luz, no estaba permitido que acompañaran a sus esposas, pero, cada día, eso ha ido cambiando. Es un asunto cultural, excluir al hombre de ese proceso”, expresó la psicóloga Yadira Hidalgo.
Durante una entrevista concedida a Últimas Noticias, señaló que el hecho de que al hombre se le permita involucrarse más desde el embarazo marca un hito en su asumir su paternidad, debido a que se siente mucho más identificado con sus hijos.
Además, se deben tomar en cuenta las motivaciones de un hombre para ser padre. En el pasado el hecho cultural era que los hombres sólo buscan tener hijos para perpetuar su apellido y que sea varón.
Asimismo, la psicóloga Ninel Lucena resaltó que el hombre se involucra siempre que decide vivir el proceso de desarrollo de los hijos y cuando así lo decide lucha por ello.
“Es la decisión de querer estar ahí, inmerso en la construcción del sentido de la vida e inculcando el valor de la familia”, indicó la especialista a ÚN.
Influyen los antecedentes.
Las expectativas y formas en que el hombre asume o no su rol de padre también tiene que ver con su experiencia y antecedentes. Si en la infancia del hombre su padre estuvo ausente, es probable que repita la conducta con sus hijos. Incluso cuando se viene de una familia disfuncional donde ha habido conflictos, se puede experimentar cierta reserva por ser padre o madre.
“Es muy difícil dar lo que no se tiene. Si se viene de una familia disruptiva con problemas con un padre que la abandona, que nunca está presente y como hombre quizá no puedas desarrollar una conducta de padre, lo mismo puede suceder con la mujer, aunque en ella puede ser diferente” señaló Hidalgo.
Con información de Últimas Noticias









