La nueva medida de Matteo Salvini no ha dejado indiferente a nadie en Italia. Sobre todo a los jóvenes italianos amantes de la noche y a sus preocupados padres.
Salvini, en calidad de viceprimer ministro y ministro de Infraestructuras y Transportes, ha firmado a principios de agosto un acuerdo con las asociaciones que representan a los locales de ocio nocturno para llevar a cabo un proyecto experimental: taxis gratuitos para volver a casa al final de la noche. La polémica reside en que este transporte es gratis para los borrachos.
El ministerio de Infraestructuras y Transporte asegura que se trata de una iniciativa para mejorar la seguridad vial de Italia. Así, se han destinado fondos para pagar un taxi o una lanzadera a quienes, «al someterse a la prueba de alcoholemia a la salida de un nocturno, superen el límite permitido para conducir», se puede leer en el comunicado del ministerio que lidera Salvini.
«La persona será trasladada a su domicilio, al igual que las personas a las que acompañaba. Serán los locales de ocio, previo acuerdo con las empresas locales de taxis o autocares, los que proporcionen el bono».
La medida de momento sólo está en fase de pruebas y ha comenzado a realizarse en seis locales de ocio nocturno repartidos por todo el país. El experimento durará desde agosto hasta mediados de septiembre. Será entonces cuando se evalúe la «eficacia del proyecto y, eventualmente, estudiar su viabilidad cuando sea plenamente operativo».
Desde el ministerio aseguran que esta idea se ha llevado a cabo tras reuniones no sólo con dichas asociaciones de locales nocturnos, sino también gracias a los encuentros con «influencers», creadores de contenido digitales, que mantuvo Salvini en la sede del ministerio durante las últimas semanas.
El proyecto ha comenzado en estas seis discotecas míticas de la noche italiana:Discoteca Mascara All Music – en Mantua; Discoteca Il Muretto – en Jesolo Lido (Venecia); Discoteca Praja – en Gallipoli (Lecce); Discoteca Baia Imperiale – en Gabicce Mare (Pesaro – Urbino); Discoteca Naki – en Pavia; La Capannina – en Castiglione della Pescaia (Grosseto).
Con información de La Razón









