En verano, son muchas las personas, que, debido a las altas temperaturas, se escapan unos días para poder descansar y disfrutar del mar y de la playa. No obstante, en un ambiente tan relajado, no podemos olvidarnos nunca de proteger nuestra salud.

Una alta exposición solar sin la protección adecuada puede provocar daños y complicaciones en la piel de pequeños y mayores. De hecho, algunas quemaduras provocadas por el sol pueden convertirse en lesiones graves que, a largo plazo, pueden derivar en cáncer.

Según la Asociación Española Contra el Cáncer, os carcinomas de piel en España tienen una tasa de incidencia de 47 casos por 100.000 habitantes en el año 2020 (fuente: Observatorio de la AECC), con una tendencia al aumento de la incidencia en los últimos años. Se han detectado en este año 22.229 casos de cánceres de piel no melanoma.

Por todo ello es indispensable queutilicemos cremas o protectores solares especialmente durante los meses de verano y no debemos olvidarnos de ciertas partes que, a menudo, quedan desprotegidas.

Protégete del sol

Por norma genera, cuando vamos a la playa nos echamos crema en la cara, los hombros, los brazos, el torso, la espalda y las piernas. Pero hay zonas muy expuestas que no debemos olvidar. Entre ellas encontramos:

  • Las orejas.
  • Los empeines.
  • La piel de los labios, que es una parte muy sensible, porque no tiene melanina y su sistema de defensa natural es bastante escaso.
  • Los ojos. Es recomendable llevar gafas con filtro ultravioleta.

Además de todo esto, es recomendable seguir los siguientes consejos:

  • Aplicar el protector solar unos 30 minutos antes de la exposición para que sea absorbido por la piel. 
  • Es importante aplicarlo sobre la piel seca.
  • Aunque hay cremas resistentes al agua, el contacto con la misma puede reducir su eficacia, por lo que es recomendable renovar la crema con más frecuencia.

Con información de El debate.

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