El Castillo de If, frente a Marsella, enfrenta una grave amenaza debido al cambio climático. Esta prisión medieval, considerada monumento histórico, se está desmoronando.
Las tormentas cada vez más frecuentes están agujereando su fachada de piedra. En otras partes del país, las sequías han llevado al derrumbe de otros edificios históricos.
El desafío de proteger estas construcciones recae muchas veces en pequeñas poblaciones, que han comenzado a pedir auxilio a campañas de donación.
Con información de France 24
¿Qué opinas de esto?









