Las fuerzas de derecha en Chile aprobaron este lunes un nuevo proyecto de Constitución para reemplazar a la impuesta por la dictadura de Augusto Pinochet, que en esencia preserva el mismo tono conservador y que será sometido a plebiscito en diciembre.
Con 33 votos a favor y 17 en contra, el Consejo Constitucional dio paso a un nuevo marco normativo para reemplazar el que está vigente desde 1980.
Entre sus 216 artículos están varios polémicos que endurecen el trato a la migración irregular o facultan a las autoridades a declarar con mayor agilidad los estados de excepción, bajo los cuales se pueden limitar derechos.
«La nueva Constitución es mejor que la actual, porque se hace cargo de un Chile muy diferente al de 1980; con el desafío más urgente que es la seguridad», dijo el abogado Luis Silva, del partido Republicano, que obtuvo 22 de los 50 escaños en el Consejo.
Aunque la actual Carta Magna de 143 artículos fue reformada varias veces, todavía sigue dividiendo a los chilenos que ya rechazaron en las urnas un primer proyecto de Constitución impulsado por la izquierda.
La propuesta votada este lunes será entregada el 7 de noviembre al presidente izquierdista Gabriel Boric, quien debe convocar a un plebiscito el 17 de diciembre, cuando los electores decidirán si incorporan una nueva Constitución o mantienen la heredada de la dictadura.
En la última década han llegado a Chile unos 1,7 millones de migrantes, casi la mitad de ellos venezolanos.
Para la izquierda representada en el Consejo el nuevo texto «es más abusivo y excluyente que la Constitución actual», según la consejera María Pardo.
Con información de La Nación









