Los estudios demuestran que el sarcasmo es una señal de un cerebro sano, porque, más que hacer afirmaciones, el cerebro debe trabajar más para interpretarlo, además, de confirmar que tener este tipo de respuestas permite que las personas sean más creativas, e incluso, más inteligentes.
Uno de los principales hallazgos de la investigación mostró que quienes están acostumbrados a lidiar o actuar de forma sarcástica y utilizarlo como una respuesta constante, razonan más y con mayor rapidez.
Esto se debe a que además de pensar una respuesta coherente, el cerebro debe transformarla y condimentarla con un elemento divertido, enigmático y, sobre todo, creativo. Es por eso que la capacidad de diferenciar el significado real y literal de la expresión, que es facilitada por la abstracción, requiere un proceso cognitivo más complejo.
Los investigadores a cargo de la investigación también descubrieron que las personas habituadas a dar y recibir este tipo de comentarios eran capaces de completar las pruebas de creatividad hasta 3 veces mejor, que los que no estaban acostumbrados al sarcasmo.
Con información de El Kilombo y Universia.









