Este 21 de noviembre se jugó la sexta fecha de las eliminatorias sudamericanas entre la selección de Venezuela y la de Perú, sin embargo, la celebración del empate 1-1 se vio empañada por actos de xenofobia y agresión por parte de la Policía Nacional de Perú (PNP) hacia los jugadores de la Vinotinto, en el que el Defensor central Nahuel Ferraresi resultó herido, aunque dijo que no había sido nada grave.
Tras la violencia vivida en Perú, la Federación Venezolana de Fútbol se pronunció y condenó las agresiones físicas y verbales, los actos de discriminación y xenofóbia que sufrieron los jugadores y los hinchas venezolanos en el partido celebrado en lima “nuestra federación no tolerara, ni dentro ni fuera de las fronteras venezolanas, ningún trato vejatorio a nuestros jugadores, miembros del equipo técnico ni seguidores de nuestra selección”.
En el comunicado la FVF también aseguró que desde el anuncio del juego “partido se generaron acciones antideportivas que fueron evidentes para la opinión publica, medios de comunicación y seguidores del futbol en general, y hemos estado sometidos a prácticas claramente «anti fútbol», como las medidas de seguridad nunca antes vistas relacionadas con la verificación de condiciones migratorias para ingresar al estadio” y añadió que este tipo de acciones serán combatidas por la organización “hasta las últimas consecuencias ante las diferentes instancias competentes.
Por su parte, el presidente de la FVF, Jorge Andrés Giménez Ochoa, también expresó su molestia ante lo sucedido en su cuenta oficial de Instagram “tolerancia cero a las agresiones, la xenofobia y los abusos contra la familia Vinotinto y contra Venezuela. Defenderemos siempre a nuestro equipo y a nuestra gente. El fútbol es ante todo un lugar de unión, alegría y respeto. Venezuela y el fútbol venezolano, se respetan”.
Con información de Federación Venezolana de Fútbol.









