El último tren partió de Montevideo el 13 de junio de 2019, cuando el servicio fue interrumpido bajo la promesa de reiniciarlo tres años después con la construcción del flamante Ferrocarril Central que, aunque con retardo, promete por fin entrar en funcionamiento.

El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) afirmó que con la finalización de las obras de movilidad más importantes de los últimos tiempos en Uruguay, estará operativo en abril y funcionando plenamente para el cierre del primer semestre del 2024.

“Estamos a las puertas de comenzar la operación en el Ferrocarril Central, convencidos de que esto va a ser un antes y un después para el transporte del Uruguay”, afirmó el ingeniero Luis Cieter, asesor del MTOP.

“El modo ferroviario va a irrumpir en nuestro país con otra dinámica, con otra realidad, con otros volúmenes de carga y va a ser un modo diferente de operar, en el que ya no hay lugar para aquel viejo tren”, explicó al prometer que la pequeña nación sudamericana tendrá un modo ferroviario con los más altos estándares, moderno y menos contaminante.

Historia sobre rieles

La industria ferroviaria surgió en Uruguay con capitales nacionales.

El primer tramo se inauguró el primer día de 1869 y enlazó a la estación capitalina de Bella Vista con la de Las Piedras, en el departamento de Canelones.Pronto la participación nacional resultó suplantada por inversionistas británicos.

En 1878 el ferrocarril pasó a manos de la compañía inglesa The Central Uruguay Railway (CUR), que junto a otras de menor porte e igual procedencia continuó sumando rieles hasta las zonas de producción agropecuaria.

En 1884 el gobierno aprobó la Ley de Trazado General de Ferrocarriles, que reguló y diseñó las líneas férreas. Ese plan estableció el sistema radial; todos los rieles convergían en Montevideo ya que se reconocía la existencia de una ciudad-puerto dominante.

A tono con ello, la CUR inauguró en 1897 la majestuosa Estación Central General Artigas de Montevideo, hoy en desuso y en franco estado de deterioro y abandono, pese a ser reconocida como Monumento Histórico Nacional.

Las líneas férreas fueron ampliadas por sucesivas disposiciones en función del desarrollo ganadero, agrícola, comercial, industrial o turístico, según las necesidades en diversas épocas.

En fase de pruebas

El nuevo proyecto ferroviario se encuentra en fase de pruebas y las operaciones comerciales deben comenzar en el primer semestre de este año e incluirá la revitalización de unas 25 estaciones, señalización y otras obras.

En principio, por sus vías circularán siete locomotoras y 140 vagones destinados únicamente para transportar la producción de la segunda planta de celulosa que opera el consorcio finlandés UPM.

La empresa realizará unos seis viajes diarios desde la fábrica ubicada en Paso de los Toros, departamento de Durazno, hasta el puerto de Montevideo, en un trayecto de 273 kilómetros.

El transporte de esa carga la efectúan actualmente unos 200 viajes de camión al día, a tono con el aumento de exportaciones de celulosa desde Uruguay.

Con información de Prensa Latina

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