Carnavales hay muchos, pero como el de Carúpano ninguno! Es la frase que año tras año repiten con orgullo los carupaneros, de Sucre, al llegar las carnestolendas. Una tradición centenaria que se remonta al año 1873 y solo era exclusiva para las familias pudientes de la época; pero que Humberto Angrisano, considerado como el “Padre del Carnaval de Carúpano”, logró oficializar y darle institucionalidad en 1964 con la creación de la primera Junta del Carnaval. Ahí comienza la planificación y organización de una agraciada pero colorida manifestación cultural que, hasta ahora, permanece arraigada en el pueblo carupanero.

Su particular desfile de deslumbrantes comparsas, coloridas carrozas, hacedores de fantasías, bandas shows y diversiones culturales que atraviesan la Calle Juncal mejor conocida como El Carnavalódromo, han dejado en evidencia el ingenio y la creatividad de los carupaneros. Figuras como El Diablo Luis, El Electrónico, Yaco, El Carismático y Popular Morenoca se volvieron personajes íconos de estas festividades, pues, cada uno con su singular personalidad llenaban de diversión a propios y visitantes.

La tradicional Noche de Brujas del lunes de Carnaval que exhibe carrozas referentes a casas embrujadas, cementerios, momias andantes y brujas se han vuelto una manifestación importante en esta carnestolenda. Los eventos de belleza dirigido a las niñas, jóvenes y abuelas con la coronación y elección de Reinas, Mini Reinas y Muchachonas, sin duda alguna fue en definitiva un acierto de los organizadores. Las Luciérnagas, un certamen de belleza dirigido a la sexodiversidad también ha dado originalidad a estas festividades.

El periodista Otilio Rodríguez considera que los carnavales se han convertido en la tradición más importante y, por ende, la celebración más esperada del año por los carupaneros. Afirma que los lugareños comienzan desde muy temprano a prepararse, organizarse y reunir para confeccionar sus mejores galas, donde el brillo, las lentejuelas y plumas no pueden faltar. Comenta que toda esta celebración llena de colorido y diversión representa la esencia de los carupaneros, quienes al ritmo de la soca y el calipso se preparan para recibir a sus visitantes.

Alega que el carnaval es una tradición que está “en la sangre, en la médula y las vísceras de un carupanero. Escuchar un timbal y un calipso es sinónimo de alegría para esta ciudad. Se ha vuelto tan importante que las niñas desde muy pequeñas sueñan con tener el título de Reina del Carnaval “. Además de obtener el calificativo de Internacionales el carnaval de Carúpano fue declarado en el año 2014 como Bien de Interés Cultural Nacional, por el Instituto del Patrimonial Cultural.

Con información de Últimas Noticias

¿Qué opinas de esto?