Autoridades de distintas provincias de Argentina advirtieron el aumento de tarifas mínimas en el transporte público, tras la eliminación de los subsidios ordenados desde la Presidencia de la Nación. Según las autoridades —citadas por TeleSur—, las tarifas del transporte público podrían superar los mil pesos argentinos, 700 pesos más de lo que se tenía que pagar antes de la eliminación de la medida.
El ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Jorge D’Onofrio, remarcó que “con el anuncio de Economía de Nación, quien pagaba 1.800 pesos para ir de Madariaga a Villa Gesell, va a pagar 5.000 pesos”, y agregó que algo similar “va suceder en Mar del Plata, en Bahía Blanca; por ejemplo, Punta Alta-Bahía Blanca va a ser $ 2.000 o $ 3.000, afecta a todo el interior”, refiere la agencia de noticias Télam.
En esta línea, opinó que “la quita de subsidios es una venganza por la caída de la Ley ‘ómnibus’”, e instó que desde la administración “reflexionen, esto no se lo están haciendo a un Gobernador, se lo están haciendo a la gente”.
Por su parte, el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, aseguró que la provincia “no podría asumir el porcentaje de la quita de subsidios al transporte”, por lo que buscarán “una postura común” con otros gobernadores y alcaldes.
Asimismo, el secretario de Transporte de esa provincia, Víctor Cianchino, solicitó “con carácter de urgente” una nueva audiencia con el secretario de Transporte de la Nación para abordar en detalle” la preocupante reducción de los subsidios nacionales y avanzar de manera inmediata en la implementación de la tarjeta SUBE en San Luis”.
Este nuevo aumento, afectará el bolsillo de los argentinos, quienes ya se enfrentan a un alza de hasta 120 % en el precio de luz para sectores de mayores ingresos y que afectará a un tercio de los hogares.
Con información de Últimas Noticias









