Este miércoles, la Unión Europea (UE) dio un paso significativo en la regulación y promoción del uso de la inteligencia artificial (IA) al inaugurar su Oficina de Inteligencia Artificial.
Esta nueva entidad, descrita como «clave», se dedicará a asegurar la aplicación efectiva de la ley comunitaria sobre IA, además de fomentar el desarrollo y «fiable» de esta tecnología. La oficina también jugará un papel vital en la cooperación internacional en el ámbito de la IA.
Compuesta por aproximadamente 100 personas, la oficina verá la reintegración de 20 miembros del departamento de la CE especializado en políticas para la era digital, conocido como DG Connect, y la contratación de 80 agentes y expertos nacionales.
Estos profesionales estarán encargados de una serie de tareas cruciales, tales como facilitar la aplicación uniforme de las normativas de IA en los Estados miembros, desarrollar códigos de buenas prácticas, crear herramientas de evaluación e investigar posibles infracciones a las normas establecidas.
Conforme explica la CE, el propósito de la Oficina de Inteligencia Artificial es establecer un centro de conocimientos especializados que sirva de cimiento para un sistema único de gobernanza de la IA en Europa.
La ley de inteligencia artificial, que fue acordada en diciembre pasado, juega un papel crucial en este contexto. Establece directrices claras sobre el uso permisible de la IA, prohibiendo o restringiendo aquellas aplicaciones que representen una amenaza para la sociedad, e identificando sistemas de alto riesgo que requieren cumplir estrictamente con los principios de derechos fundamentales para su utilización.
Este reglamento busca, entre otras cosas, potenciar la competitividad de la industria europea frente a potencias tecnológicas como China y Estados Unidos. Con estas medidas, la UE se posiciona como la primera región a nivel mundial en establecer un marco regulatorio integral para la inteligencia artificial.
Con información de El Tiempo









