Gwen Merz, una mujer #estadounidense, aseguró estar arrepentida de dedicar varios años de su vida a un riguroso plan de ahorro que la llevó a acumular 200.000 dólares.

Su estrategia implicaba un ahorro extremo, reduciendo al mínimo sus gastos sociales y de ocio. Durante años, se privó de eventos sociales, conciertos y salidas con amigos, además compartía casa sin necesitarlo, entre otros sacrificios.

Ahora admite haberse sentido miserable en ciertos momentos debido a las restricciones autoimpuestas.

Reconoce que, aunque logró acumular una cantidad significativa de dinero, el costo emocional fue alto.

Con información de La Mosca Ve

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