• Las vacunas de antígenos para el neumococo, el meningococo, el haemophilus influenzae tipo B y el sarampión son algunos de los métodos para prevenir la meningitis infecciosa
La meningitis es una enfermedad que se basa en la inflamación de las meninges, una capa que recubre el cerebro y la médula espinal. Usualmente se puede producir por infecciones por microorganismos, aunque otras enfermedades o condiciones no transmisibles también pueden producir el síntoma de la inflamación.
Patricia Valenzuela, presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI), explicó que la mayoría de los casos de meningitis ocurren por infecciones bacterianas. No obstante, existen varios virus y hongos que también causan la enfermedad.
Si bien la inflamación de las meninges es el rasgo más importante de la enfermedad, no es un síntoma fácil de percibir ni por el paciente ni por un médico en una evaluación física. Valenzuela detalló que las personas con meningitis pueden manifestar una serie de señales que si aparecen de forma súbita son motivo para sospechar que está presente la enfermedad.
“En particular uno de los síntomas más importantes es la rigidez en la nuca, pero también los signos de kernig y brudzinski. Si lo primero que ve el médico es un cuadro con la mayoría de estos síntomas, es porque ya es una meningitis avanzada”, indicó Valenzuela
Los signos de kernig y brudzinski valoran niveles de irritación meníngea a través de un examen físico que mide la rigidez en otras partes del cuerpo como cadera, rodillas y corvas.
Consecuencias a largo plazo
Aunque la meningitis se detecte y el paciente reciba tratamiento, suele ser una enfermedad que puede dejar secuelas a largo plazo e incluso de por vida.
“Lamentándolo mucho es una infección grave que puede dejar secuelas importantes dependiendo del germen que la ocasionó y también de la edad en la que se presenta la meningitis”, expresó Valenzuela.









