El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, declaró a la prensa este martes que Ucrania está detrás del atentado terrørista perpetrado el viernes en la sala de conciertos Crocus City Hall, en la provincia de Moscú.
«Claro que Ucrania», respondió el funcionario a la pregunta de un reportero sobre quién estaba detrás del sangrientø ataque, si Ucrania o el grupo terrørista Estado Islámico (EI)*.
Por su parte, el fiscal general de Rusia, Ígor Krasnov, expresó que el atentado terrørista en el Crocus City Hall y los ataques contra la población civil lanzados por parte de Ucrania tienen un objetivo común: la intimidación. Pero los autores del crimën serán castigados, prometió.
La jornada anterior, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó que se sabe que el atentadø fue perpetrado por el EI, pero al Kremlin le interesa saber quién lo ordenó. «Sabemos que el crimën fue cometido por manos de islamistas radicales, contra cuya ideología lucha el propio mundo islámico desde hace siglos», señaló Putin.
«La pregunta que surge de inmediato es: ¿a quién beneficia esto? Esta atrocidad puede ser solo un eslabón de toda una serie de intentos de quienes, desde 2014, están en guerra contra nuestro país a manos del régimen neonazi de Kiev», declaró el mandatario.
Este martes, el Tribunal Basmanny de Moscú arrestó a Alisher Kasímov, ciudadano ruso originario de Kirguistán, el octavo presunto implicado en el atentado. Previamente, el tribunal ordenó medidas preventivas contra siete sospechosos del caso.
El domingo, fueron detenidos Dalerdzhon Mirzoyev, Rachabalizoda Saidakrami, Shamsiddin Fariduni y Muhammadsobir Fayzov, y el lunes, Isroil Islómov y sus hijos Aminchon y Dilovdar, todos ciudadanos de Tayikistán.
La cifra de víctimas mørtales ha ascendido a 139. De ellos, 40 personas mürieron por impacto de balas y otras 45 a causa del incendio, establecieron los forenses. Entre los müertos hay tres niños. Además, la identidad de 75 difuntos ya se ha establecido.
Con información de El Universal









