El estado emocional como la felicidad ha sido objeto de estudio e interés tanto en el ámbito científico como en estudios sociales.
Según diversos estudios científicos, la felicidad está vinculada a una serie de cambios químicos y estructurales en el cerebro. Varias de las investigaciones coinciden en que uno de los neurotransmisores clave asociados con la felicidad es la dopamina.
Según la definición de la Real Academia Española (RAE), la felicidad se refiere al estado de satisfacción espiritual y física.
–Dopamina
La liberación de dopamina está relacionada con sensaciones de placer y recompensa. Investigaciones como las realizadas en el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos han demostrado que la dopamina representa un factor clave en la regulación del estado de ánimo y la felicidad.
–Bienestar físico y mental
Además de los cambios químicos y estructurales, la felicidad también puede influir en la salud física y mental de una persona. La doctora Sonja Lyubomirsky, psicóloga y autora del libro La Ciencia de la Felicidad, destacó que este estado de ánimo guarda relación con una mejor salud cardiovascular, un sistema inmunológico más fuerte y una mayor longevidad.
–El impacto del entorno
Además, la genética y el entorno desempeñan un papel importante en la determinación de los niveles de felicidad de una persona. Para Ed Diener, psicólogo de la Universidad de Illinois (EE UU), la felicidad está conformada por factores como satisfacción vital, afecto positivo y afecto negativo.
En general, especialistas sugieren una serie de estrategias como la práctica constante de la gratitud, el establecimiento de metas realistas, la conexión social y el ejercicio físico regular que ayudan a tener un mayor bienestar emocional.
Con información de: El Diario.









