Este mundo hipotético que acecharía en las regiones distantes más allá de Neptuno, aún no se ha observado directamente, pero su presencia se infiere de influencias gravitacionales inusuales sobre objetos.
Durante años, los astrónomos han estado buscando un planeta misterioso que podría estar acechando en los confines más lejanos de nuestro sistema solar.
Ahora, un equipo de astrónomos del Instituto de Tecnología de California (Caltech) ha encontrado pruebas contundentes de un planeta gaseoso masivo (llamado informalmente Planeta Nueve) que traza una órbita extremadamente alargada en el sistema solar exterior. Según las teorías, a este gigante planeta le llevaría aproximadamente 15.000 años realizar una sola órbita completa alrededor del Sol.

Planeta hipotético
Este mundo hipotético que acecharía en las regiones distantes más allá de Neptuno, aún no se ha observado directamente, pero su presencia se infiere de influencias gravitacionales inusuales sobre objetos transneptunianos (TNO) en el cinturón de Kuiper, una región llena de cuerpos helados y restos de la formación del sistema solar.
Fue en 2015, cuando los astrónomos Konstantin Batygin y Michael E. Brown del Instituto de Tecnología de California presentaron la evidencia inicial que sugería que ciertas anomalías en varios TNO’s podrían ser el resultado de un noveno planeta, al que denominaron «Planeta Nueve».
Este hipotético planeta tendría una masa unas diez veces mayor que la de la Tierra y orbitaría mucho más allá de Neptuno, a cientos de veces la distancia Tierra-Sol. Propusieron que el Planeta 9 probablemente sigue una órbita inusualmente alargada en el sistema solar exterior. Desde entonces, los investigadores han encontrado más evidencias del planeta, todas ellas circunstanciales. En este nuevo estudio, el equipo informa lo que describen como evidencia adicional que respalda la existencia del planeta.
A pesar de las sugerencias de que el planeta podría deberse a una anomalía estadística y un sesgo de selección, el equipo cree que los objetos podrían estar moviéndose debido a la influencia de un objeto grande más allá de la órbita de Neptuno.

¿Es el planeta 9?
Las simulaciones por ordenador con los rastreos de los movimientos de objetos de período largo que cruzan la órbita de Neptuno y exhiben movimientos irregulares en este tránsito, representaron diversos escenarios.
Añadiendo también el fenómeno conocido como marea galáctica, una combinación de fuerzas ejercidas por objetos de la Vía Láctea más allá del sistema solar, resultó que la explicación más coherente y ajustada para el comportamiento de los objetos transneptunianos era precisamente la interferencia de la gravedad ejercida por un gran planeta distante. Que debería ser nuestro planeta 9. Se trataría de la «evidencia estadística más sólida» hasta el momento de la existencia del Planeta 9 (también llamado Planeta X).
“Este sería un verdadero noveno planeta. Sólo se han descubierto dos planetas verdaderos desde la antigüedad, y este sería un tercero. Es una parte bastante sustancial de nuestro sistema solar la que todavía está por encontrar, lo cual es bastante emocionante”, aclara el profesor Mike Brown de la División de Ciencias Geológicas y Planetarias de Caltech. «El planeta es lo suficientemente grande como para que no debería haber debate sobre si es un planeta verdadero».

Aunque esta conclusión es tremendamente intrigante, el análisis no limita dónde buscar un planeta así. Afortunadamente, es posible que no tengamos que esperar demasiado.
Si finalmente se confirma y descubrimos que existe, el Planeta Nueve podría ser una súper Tierra, lo que indicaría una historia de nuestro sistema solar más compleja de lo que se pensaba anteriormente. Quizá se formó más cerca del Sol, y fue expulsado a su órbita distante por interacciones gravitacionales con otros planetas gigantes como Júpiter y Saturno.
«Aunque al principio éramos bastante escépticos de que este planeta pudiera existir, a medida que continuamos investigando su órbita y lo que significaría para el Sistema Solar exterior, estamos cada vez más convencidos de que está ahí fuera», concluye Konstantin Batygin, coautor del trabajo. «Por primera vez en más de 150 años, existe evidencia sólida de que el censo planetario del sistema solar está incompleto».
Con información de Muy Interesante









