Los 32.700 seguidores de Marta la convierten en toda una influencer. Pero no es una influencer cualquiera. Se llama Sor Marta, es monja y ha utilizado sus redes sociales para difundir información de la que antes no se hablaba ni se investigaba.
Si ya suma casi 270.000 «me gustas» en TikTok, ha sido gracias a responder a la pregunta: ¿Cuánto cobran las monjas? El vídeo dura un minuto escaso, pero ha protagonizado titulares de todo el país por haber abierto un melón contando cuáles son los ingresos de los monjes y monjas de nuestro país.
Sor Marta es una monja benedictina del monasterio de Santa Cruz de Sahagún, León. «¿Cuánto cobra una monja?» es el título de un vídeo que subió a YouTube y a TikTok. Sor Marta cuenta, además, en estas plataformas su vida, el día a día religioso y sin tabúes. Ha reflexionado por ejemplo entre la relación sobre la ciencia y la fe, los tatuajes o la sexualidad.
Sor Marta, una influencer que se debe a sus fans
¿Tienen sueldo las monjas? Fue la pregunta a la que Sor Marta contestó por TikTok con un vídeo como respuesta a un usuario de la plataforma. Esa no era la única duda: ¿Cuánto ganan? ¿Cómo consiguen ese dinero? ¿Y cómo lo gestionan? En tan solo un minuto, sor Marta aclara (casi) todas esas preguntas.
La primera aclaración de sor Marta es: «Somos autónomos». Además, cuenta que hay una clara brecha salarial entre los sacerdotes (que cobran más) y los monjes y las monjas. El sueldo de los sacerdotes es asignado por el obispado, que se encarga de velar tanto por «su espiritualidad» como que «puedan vivir». Por otro lado, los monjes y monjas «no recibimos ningún sueldo de ningún sitio. Ni del Estado, ni de la ‘X’ de la Iglesia, ni del obispado, ni de nada», cuenta ella.
Por tanto, sor Marta, ha aclarado las vías para conseguir fondos. Algunos monjes y monjas imparten clases en colegios e institutos y perciben un sueldo como maestros, pero en esos casos su remuneración es única y exclusivamente por eso. Las nóminas, por tanto, no tienen nada que ver con su condición de religiosos. ¿Y quienes no ejercen esas clases? Sor Marta explica las alternativas: «En nuestro monasterio, que no damos clases ni nada de eso, recibimos dinero de los dulces, del museo, de la cosmética… de lo que vendemos».
Sor Marta explica en sus redes sociales que, como trabajadoras por cuenta propia, ella y el resto de sus hermanas, les toca, también tramitar el pago del IVA, por ejemplo. En 2019, había 11.000 religiosos tributando en España bajo ese epígrafe. Y es que el hecho de que dentro de los muros del convento buena parte de la vida de las religiosas se centra en el rezo, la contemplación y la vida en comunidad, eso no quita que las religiosas deban encargarse de algo que hace todo hijo de vecino: pagar sus impuestos.
Con información de Telecinco









