En este sentido, Tinahones ha explicado que «existen más de 4.000 polifenoles naturales -sustancias de origen vegetal con poder antioxidante, e incorporarlos a nuestra dieta puede ayudar a paliar los efectos de un estilo de vida estresante, sedentario y sobrealimentado».
Algunos de los alimentos más ricos en polifenoles se pueden encontrar en la dieta mediterránea, como las frutas, las verduras, los cereales, los frutos secos o las bebidas fermentadas.
«La dieta mediterránea contempla el consumo moderado de bebidas fermentadas, como la cerveza, siempre y cuando se acompañe de alimentos. Además, por su contenido en polifenoles, esta bebida fermentada podría tener efectos beneficiosos sobre la microbiota intestinal. De hecho, la cerveza contiene gran variedad de antioxidantes, productos fenólicos, vitaminas del grupo B, minerales (selenio, silicio, potasio), fibras solubles y microorganismos», ha puntualizado.
Con información de Noticias Venevisión









