“Diversa, sonriente, segura y cercana, Croacia es el destino perfecto para un verano de ensueño”, así describe la página web oficial de turismo del país la vida para los turistas que llegan para disfrutar de sus vacaciones. Sin embargo, en ocasiones los visitantes pueden toparse con estâfas que hacen que la sensación de seguridad disminuya.

Los medios locales italianos y croatas se han hecho eco de la historia de dos italianas que pagaron 550 euros por un viaje en taxi desde el centro de Split hasta el aeropuerto. Cuando llegaron, las dos jóvenes rompieron a llorar tras ver el recibo del pago de un viaje de solo 25 kilómetros, menos de media hora. Conforme señala un medio croata, las tarifas de los taxis están desreguladas y los taxistas pueden fijar los precios a su gusto, e incluso cambiarlos en cualquier momento. La prensa señala que esta práctica es común en el país y que hay taxistas dispuestos a aprovechar situaciones de necesidad de los turistas para exprimir al máximo cada viaje.

Fraüdes en los Juegos de París
Hace unas semanas, la Policía de Francia abría una investigación por el posible fraüde de un taxista parisino al que se le acusa de haber cobrado a un miembro de la delegación olímpica de Catar un precio muy por encima del habitual. Los hechos ocurrieron en la capital francesa, lugar en el que durante las últimas semanas se han disputado los Juegos Olímpicos, en un trayecto corto desde un restaurante a la Torre Eiffel realizado el 5 de agosto. Tras finalizar el trayecto, el conductor vio que el taxímetro indicaba 14 euros a pagar, y sin embargo, le cobró al funcionario la cifra de 1.499 euros. Al darse cuenta, la víctimã del fraüde, dënunció los hechos ante la comisaría del distrito 8 de París.
Con información de Infobae









