La vicepresidenta de EEUU y candidata demócrata, Kamala Harris, llegó este sábado a Carolina del Norte para evaluar los daños ocasionados por el huracán Helene en el que es el estado más impactado por el poderoso ciclón, y donde puso de manifiesto la respuesta que dio el Gobierno federal, la cual será, dijo, «de largo plazo».
Harris fue recibida en la pista de aterrizaje del Charlotte Douglas International Airport por el gobernador estatal, el también demócrata Roy Cooper, y la administradora de la Agencia Federal de Gestión de Desastres (FEMA, en inglés), Deanne Criswell, además de la alcaldesa de Charlotte, Vi Lyles, y legisladores y funcionarios locales.
Durante una sesión informativa, la candidata demócrata resaltó el «extraordinario trabajo» que FEMA desplegó en el terreno, en coordinación con las agencias locales, y agradeció también a los «héroes» locales que se han lanzado a ayudar a extraños y proveerles refugio y ayuda.
«El trabajo que se está realizando aquí para impactar positivamente a tanta gente es realmente un ejemplo de lo mejor que podemos hacer cuando reunimos recursos a nivel federal, estatal y local», dijo Harris, según recoge el grupo de periodistas que la acompaña.
«Creo que estos momentos de crisïs sacan a relucir lo mejor de quiénes podríamos ser y quiénes somos», agregó la candidata, durante la que es su segunda visita a la zona de desastre, tras la visita que hizo esta semana a Georgia.
Estas declaraciones se dan tras la acusación hecha por su adversario en las elecciones generales de noviembre próximo, el expresidente republicano Donald Trump (2017-2021), quien esta semana señaló que el Gobierno federal no está ayudando a los afectados por Helene porque se gastó sus fondos en ayudar a los migrantes que llegan a Estados Unidos.
Con información de Globovisión









