“Me vieron flotar por la ventana, yendo hacia arriba bajo un rayo de luz”, asegura Linda Napolitano, la ama de casa neoyorquina madre de dos chicos que denunció haber sido abducida por un extraterrestres en pleno Nueva York y haber sido sometida a experimentos.
Abducción extraterrestre en Manhattan es el título del documental que Netflix lanzará a fin de mes. Está inspirado «en hechos reales», incluirá entrevistas con Linda, la mujer que acaparó la atención de todo Estados Unidos a fines de los 80 tras hacer pública su denuncia. ¿Cuando la gente te oye, te dicen que estás loca? le consultaron en un programa de radio. “Escucha… Me gustaría estar demente. Al menos eso tiene tratamiento”, respondió.
23 testigos presenciaron la abducción de extraterrestres
El caso ganó tal notoriedad y fue tan convincente que no solo los medios especializados en ovnis lo difundieron, sino también los tradicionales. La razón detrás de esto fue que se consideró el incidente de abducción más relevante del siglo por una sola razón: hubo 23 testigos que presenciaron lo ocurrido. Personas que la vieron elevándose por el cielo. “Creí que era una película, de efectos especiales”, comentó uno. La serie pretende reconstruir la historia real detrás de uno de los mayores misterios de la mano de Linda, 35 años después.
Este no es el primer documental sobre el tema que lanza una plataforma de streaming. En 2022, Abduction Studios presentó «La abducción alienígena del siglo», un documental cuya trama trasciende la historia de una mujer que cree haber sido raptada por un ovni durante la madrugada. En la narrativa, aparecen figuras enigmáticas que la acechan y tratan de acabar con su vida.
El documental arranca con un suceso anterior a la «abducción». En abril de 1989, el ufólogoBudd Hopkins recibió una carta de una mujerde Nueva York que residía en un departamento en el piso 12 del Lower East Side. En su mensaje, le relataba que había descubierto una protuberancia cerca de su nariz y que, luego de varios estudios médicos, le informaron que había sido intervenida quirúrgicamente en su niñez. Esto la desconcertaba, ya que no tenía ningún recuerdo ni comprensión de que hubiera pasado por una operación.
Después de intercambiar cartas, Hopkins la convocó a su oficina, donde conversaron por más de una hora, sin llegar a tratar el tema de la misteriosa operación de la que no tenía memoria. Posteriormente, fue invitada a participar en sesiones grupales que el experto organizaba para brindar apoyo a personas que habían experimentado abducciones. Durante esos encuentros, Lindase mantuvo como oyente, escuchando relatos sobre luces extrañas en el cielo, seres extraterrestres y objetos que les habían sido implantados. Aún no tenía mucho que compartir.
Por poco tiempo
El 30 de noviembre de 1989 fue una noche fresca de finales de otoño. Linda había acostado a sus dos hijos pequeños y se preparaba para dormir al lado de su esposo.
Alrededor de las 3 de la madrugada, relató haberse despertado con una sensación extraña, como si alguien la estuviera observando. Sintió una presencia al pie de su cama. Al mirar a su alrededor, distinguió una figura en la penumbra de la habitación: “Una pequeña criatura de cuerpo esquelético, con una cabeza grande, con ojos completamente negros”, describió. Era un ser de unos 1,20 metros de altura que, sin duda, la estaba observando. Desesperada, intentó despertar a su esposo, pero oyó en su mente un «cállate». Pensó que podría haber sido un mensaje telepático.
Al darse cuenta de que no podía emitir sonidoalguno, se sintió atrapada en su propio cuerpo. Algo parecido a una sábana blanca le cubría los ojos y la boca, y aunque intentó despegarlo, no tuvo éxito. Su cuerpo se sentía entumecido de pies a cabeza. Estaba completamente paralizada. Luego, ese velo se desvaneció y empezó a notar un resplandor azul que entraba por su ventana. Una luz que llenó su habitación y la absorbió. Linda relató en entrevistas posteriores varios detalles de su abducción extraterrestre.
Su cuerpo se levantó en posición fetal y comenzó a flotar hacia la fuente de ese haz de luz. En sus relatos, explicó cómo una fuerza invisible la hizo atravesar el vidrio y las rejasdel exterior. Se vio flotando a unos 50 metrosdel suelo, sobre la ciudad de Nueva York, con sus luces, y pudo observar el puente de Brooklyn.
La mujer que adoptó el seudónimo de Linda Cortile describió cómo levitó junto a la criatura gris que había visto, acompañada de otras dos, en dirección a una nave espacial, carente de ventanas y repleta de luces multicolores, que flotaba sobre ella. A través de esa misma luz azul, fue transportada por un extenso corredor de la nave, que poco después despegó. Luego, se halló en una habitación, recostada sobre una mesa blanca, donde estaban presentes esas mismas criaturas.
Entre los gritos de angustia, la ama de casarelató que algo parecido a un armä le dispäró un pequeño objeto en su fosa nasal izquierda. Inmediatamente, perdió el conocimiento. Al recobrar el sentido, se encontró de nuevo en su cama. Eran las cinco de la mañana, y en ese instante, creyó que había sido víctimâ de una pesadilla aterradora.
Sin embargo, durante el transcurso del día, comenzaron a aflorar los recuerdos de aquellos seres de otros mundos, y se puso en contacto con el ufólogo, quien le ofreció sesiones de hipnosis regresiva, en las que revivió la experiencia de levitar hacia la nave.
Con información de: TodoJuJuy









