James Robert Scott de 23 años de edad era un exconvictô que gozaba de su libertad condicional trabajando en un local de hamburguesas.
Scott fue liberado de prisión quedando bajo el régimen de libertad condicional en 1993. Inmediatamente se casó con Suzie, en un intento por enderezar su camino… aunque era un hombre al que le gustaba salir de juerga.
El malvado plan
En la mañana del 16 de julio, Suzie, su esposa, se fue a su trabajo como mesera en una parada de camiones en Taylor, unos 10 km al este de West Quincy.
Scott fue a colaborar con el refuerzo del dique, que felizmente había podido contener la inundación.
Sin embargo, esa noche el dique falló inesperadamente, lo que resultó en graves inundaciones en West Quincy y la destrucción de todos los puentes que cruzaban el río en 360 km, aislando a los pobladores de ambos lados del río… y dejando a su esposa sin posibilidades de regresar al hogar que compartía con James.
Fuentes judiciales indican que el día en que se rompió el dique, Scott tenía pensado participar de una fiesta con bebidas, mujeres y amigos.
Su problema era que Suzie volvería a casa mucho antes de que termine la juerga y por ello habría supuestamente preparado un plan: si podía inundar el único camino que Suzie podría tomar a casa, ella quedaría varada en Taylor, y Scott podría disfrutar de una noche de parranda.
Por ello y por la diferentes versiones que dio Scott a la prensa y a la Policía se cree que él es el culpable intelectual y quizás hasta material.
La inundación
La Gran Inundación de 1993 duró cuatro meses, y James Robert Scott ha pasado la mayor parte de los últimos 30 años pagando por ella.
El 16 de julio, mientras cargaba bolsas en un enorme dique, descubrió una brecha.
Tiró unas cuantas bolsas más alrededor del lugar del problema e intentó pedir ayuda a un miembro de la Guardia Nacional. Finalmente, decidió que no había nada que pudiera hacer y se marchó.
A las 8 de la tarde de ese día, el dique falló y el río Misisipi se desbordó por su cauce principal. Una barcaza chocó contra una gasolinera y provocó una explosiõn. Se podía ver humo a kilómetros de distancia.
Había gente atrapada en ambos lados del río y la ciudad quedó sumergida bajo el agua.
Días después, cuando se hizo el recuento, al menos 14.000 acres de tierras agrícolas habían quedado inundadas y todos los puentes de la zona habían desaparecido.
Con información de: Qpasamag









