Se trata de la conmovedora historia de Alejandro Navarro, un profesor del Distrito Escolar Consolidado Independiente de San Felipe en la ciudad Del Río en Texas, Estados Unidos.

Quien demostró que ni siquiera la enfermedad fue impedimento para romper su compromiso con la enseñanza y sus alumnos, que perduró hasta sus últimos minutos de vida.
Todo empezó cuando el profesor Navarro tuvo un extraño dolôr en el pecho por lo que fue llevado a emergenciâs. Allí le informaron después de examinarlo que debían dejarlo hospitalizado por complicaciones en el funcionamiento de su corazón. Sin saber que iban a ser sus últimos momentos de vida.
La hija del profesor Navarro, Sandra Vanegas, compartió la conmovedora historia en las redes sociales, donde se volvió viral.
Acompañado de la imagen de su padre postrado en una cama de hospital con su computadora calificando los exámenes de sus estudiantes, que le ha dado la vuelta al mundo.
Escribió un emotivo mensaje: «Este es mi papá, Alejandro Navarro, el día antes de que falleciera, preocupado por finalizar las notas para los informes de progreso de sus alumnos».
Además, contó que la última vez que vió a su padre, pasó las dos horas que estuvo en su casa trabajando. “Ojalá hubiera cerrado su portátil y disfrutado de pasar tiempo con él”, dijo la hija del profesor Navarro.
Sin duda alguna este profesor nos demuestra el verdadero amor por su profesión. Cuando incluso en la enfermedad y en sus últimas horas de vida decidió calificar los exámenes de sus alumnos.
Aunque para muchos otros se trata de un caso de explotaciõn laboral, en donde hemos normalizado trabajar horas extra y llevar trabajo a nuestros hogares. O como en este caso de este profesor que llevó su trabajo hasta el hospital y hasta en sus últimos momentos de vida trabajó.
En su mensaje, la hija destacó una contundente frase que quedó sonando en la cabeza de muchos: «Eres reemplazable en el trabajo. No eres reemplazable en casa».
“Los profesores dedican tantas horas extras, horas que muchos no se dan cuenta. Incluso durante una pandemiâ, incluso durante una crisis de salud, los profesores se preocupan por cumplir sus funciones. Si estás casado con uno, ayúdale. Ayúdales a establecer límites. Si eres la hija/ hijo de uno, no dejes que trabajen una vez que estén en casa. Sé amable con tus maestros ”
Con información de: Qpasamag









