Esta es Eliana Ortega, una mujer ecuatoriana que viajó a Nueva York para cumplir el sueño americano, pero que acabó viviendo en un sótano y sin dinero porque no encontró trabajo.
A ella, los piojôs le salvaron la vida: tras descubrir esta profesión tan peculiar, solo tardó un par de años en conseguir dinero suficiente para saldar todas sus deudas, comprarse la casa de sus sueños en La Gran Manzana y pasar tranquila junto a su hija la vida que siempre había deseado; aunque en sus planes no entrara limpiar de piojôs las cabezas de miles de personas.

Ahora, Eliana Ortega es la mejor exterminadora de estos parásitõs de Nueva York, y cientos de personas reclaman sus servicios mensualmente.
Exterminadora de piojõs
Antes de convertirse en la mejor en lo suyo, Eliana pasó una época de penurias cuando se mudó a Nueva York: no tenía trabajo, dinero ni casa y, con el tiempo, empezó a sentir soledad e inseguridad: ¿había tomado la decisión correcta al mudarse a La Gran Manzana? Sí. Todas sus dudas se disiparon el día que encontró una empresa de tratamientos para eliminar los piojôs. Ese momento fue para ella un renacer.
Por aquel entonces, trabajaba en un restaurante y en el aeropuerto, aunque su deseo era dejar esos dos puestos para dedicarse íntegramente a quitar piojõs.

«Siempre estaba pensando en que, por favor, algún cliente tuviese piojõs y contactara conmigo. Cuando me llamaban faltaba a mis otros dos trabajos arriesgándome a que me echaran, pero con un cliente de piojôs ganaba lo mismo que con los otros dos trabajos juntos en tan solo una semana», admite Eliana Ortega. Y así fue como, poco a poco, se ganó la confianza sus clientes hasta dejar el trabajo en el restaurante y en el aeropuerto.
«Es ahí cuando todo cambió para mí. Me convertí en una experta en eliminación de piojôs. En seguida me di cuenta de que quitar piojõs en Nueva York es una industria millonaria. He llegado a ganar unos 2.500 dólares al día», explica Eliana Ortega, quien ya ha ahorrado lo suficiente para comprarse la casa de sus sueños en Nueva York.
Con información de: qpasamag









