Para que te hagas a la idea, la midorexia presenta ciertos síntomas que puedes identificar (y paliar) más fácilmente de lo que crees.
La Dra. Remedios Gutiérrez, psiquiatra y psicoanalista, orienta sobre ellos: «Se podría tipificar como un subtipo de trastorno de la personalidad con rasgos predominantes de egocentrismo. Su sintomatología principal (pavor a envejecer) suele partir de un miedo profundo a la muertë, que se traduce en un terrör irracional a los cambios externos producidos por el paso del tiempo.
Estos se tratan de disimular a toda costa, a base de procedimientos estéticos (cayendo, muy a menudo, en el sobretratamiento), ejercicio (en muchas ocasiones, desmedido), dietas (habitualmente extremas) y una forma de vestir y comportarse que emula a las de las generaciones más jóvenes», explica.
Continúa: «A nivel cognitivo, un midoréxico mantiene un pensamiento distorsionado sobre su edad real: se siente más joven de su edad biológica y busca llevar su sentimiento al exterior (y es habitual que tengan problemas de pareja, por querer que esta siga también sus parámetros de apariencia física más juvenil, y/o con los hijos, si los tuviere, a los que es habitual que les incomode que su padre o madre trate de comportarse y vivir como un adolescente más)».
Pero, ¿qué hay detrás de una persona que pueda estar sufriendo midorexia? Según Martínez-Mena, «el perfil de una persona midoréxica es el de alguien arraigado firmemente en su infancia, con miedo a crecer y a aceptar los roles que le corresponderían por edad, llegando a afectar así a su desarrollo personal y sus relaciones sociales», cuenta.
Con información de: Cosmopolitan









