La industria siderúrgica española enfrenta un duro revés económico de 40 millones de euros anuales debido a la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de no separar en un decreto independiente los descuentos en los peajes eléctricos. La Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID) ha expresado su preocupación por esta medida, que impacta directamente a los grandes consumidores industriales, aumentando sus costos energéticos y reduciendo su competitividad en el mercado. El sector considera que la negativa del Ejecutivo a aprobar estos beneficios de manera independiente compromete gravemente su estabilidad.
El costo de la energía es un factor crítico para la siderurgia, que consume aproximadamente diez teravatios por hora (TWh). La eliminación del descuento en peajes eléctricos encarecerá en cuatro euros por megavatio/hora (MWh) el suministro eléctrico, lo que supone una gran desventaja frente a otros países europeos como Francia y Alemania, donde los costos energéticos son significativamente más bajos. Carola Hermoso, directora general de UNESID, ha subrayado la urgencia de establecer tarifas justas y eficientes para evitar la pérdida de competitividad del sector en un mercado global cada vez más exigente.
Además, UNESID ha insistido en la necesidad de mejorar el Estatuto del Consumidor Electrointensivo, un mecanismo diseñado para garantizar tarifas eléctricas más competitivas para la industria. Sin embargo, la falta de un sistema tarifario estable y justo ha dejado a la siderurgia española en desventaja frente a otros países europeos. La asociación hace un llamado al Gobierno para revisar estas decisiones y garantizar un entorno regulatorio más equilibrado y predecible que permita a la industria mantenerse a la vanguardia en sostenibilidad y eficiencia energética.









