El rial iraní cayó a un mínimo histórico de 850.000 por dólar tras la firma de una orden ejecutiva por parte del Presidente estadounidense, Donald Trump, que reimpone sanciones de “máxima presión” sobre Irán. La moneda, que cotizaba a 32.000 por dólar hace una década, refleja la crisis económica del país, exacerbada por las sanciones internacionales y la incertidumbre sobre el programa nuclear iraní. Esta situación es desalentadora para los ciudadanos comunes y anima a los partidarios de la línea dura a continuar con las represiones.
A pesar de las tensiones, el régimen iraní está evaluando las decisiones de la administración Trump, como la congelación del gasto en ayuda exterior, que podría frenar la financiación a grupos opositores en Irán. Las autoridades iraníes esperan un mensaje de Trump sobre la posibilidad de negociar el programa nuclear, aunque miles de millones de dólares en fondos iraníes permanecen congelados debido a las sanciones. Trump ha dejado abierta la puerta a negociaciones, pero insiste en que Irán no puede tener una bomba nuclear.
Las decisiones de Trump han generado reacciones mixtas dentro de Irán. Mientras algunos sectores conservadores celebran los recortes a la oposición, otros expresan escepticismo sobre las intenciones estadounidenses. El líder supremo, el ayatolá Alí Khamenei, ha advertido sobre posibles tramas detrás de las acciones diplomáticas, mientras el presidente reformista Masoud Pezeshkian insta a las autoridades a escuchar las demandas del pueblo y evitar medidas represivas para calmar el descontento social.









