El huevo es considerado un alimento fundamental en la dieta humana debido a sus numerosos beneficios para la salud. Es una fuente de proteínas de alta calidad esenciales para el desarrollo muscular y la reparación de tejidos, ya que contiene todos los aminoácidos necesarios en las proporciones adecuadas. Además, los huevos son una excelente fuente de vitaminas A, D, E, B12 y colina, que son vitales para el metabolismo y el desarrollo cerebral. También aportan minerales esenciales como hierro, zinc, magnesio, fósforo y selenio, y antioxidantes en la yema que protegen la visión a largo plazo.
Los expertos en nutrición indican que la mejor manera de consumir huevos para maximizar la absorción de sus proteínas es cocinándolos. El proceso de cocción desnaturaliza las proteínas, haciéndolas más digeribles y eliminando posibles patógenos. Un estudio de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos descubrió que el cuerpo puede utilizar el 91% de la proteína en los huevos cocidos, en comparación con solo el 51% en los crudos. Los métodos de cocción recomendados incluyen hervidos, escalfados o poché, y a la plancha con cantidades mínimas de grasas saludables.
Incluir huevos en el desayuno puede ser beneficioso para mantener la saciedad durante la mañana. Al seguir estas recomendaciones, se pueden aprovechar al máximo las proteínas y otros nutrientes de los huevos, garantizando la seguridad alimentaria y variando los métodos de cocción para disfrutarlos mejor.









