Los biosimilares son medicamentos derivados de procesos biotecnológicos que ofrecen seguridad y eficacia en el tratamiento de enfermedades como la artritis y el cáncer. Avalados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, estos fármacos son altamente similares a los productos biológicos originales y ofrecen una alternativa eficaz, con el potencial de ser más económicos. Al igual que los medicamentos genéricos, los biosimilares pueden tener un costo menor debido a que los fabricantes se basan en los hallazgos previos de la FDA sobre la seguridad y eficacia de los productos originales.
Imagina que tienes un medicamento biológico utilizado durante años con resultados efectivos en el tratamiento del cáncer. Un biosimilar sería un fármaco independiente que sigue los mismos principios y garantiza la misma eficacia y seguridad que el original, sin afectar la respuesta del paciente. Estos medicamentos permiten cambios en la cobertura del seguro o ahorros en costos, lo que podría beneficiar tanto a pacientes como a los sistemas de salud. La FDA destaca que los biosimilares son una opción segura y efectiva para diversas terapias.
El avance acelerado de medicamentos y terapias puede representar un reto para los profesionales de la salud, ya que la información médica se duplica cada 73 días. Para enfrentar esta situación, empresas como Abbott en Colombia, en colaboración con universidades y asociaciones médicas, lideran programas que buscan actualizar a los profesionales de la salud sobre los avances más relevantes en terapias biosimilares. Estos programas permiten a los médicos y enfermeras estar al día con las innovaciones, mejorando así la atención y tratamiento de sus pacientes.
Fuente Infobae









