El canto es una forma de expresión humana desde tiempos inmemoriales, pero en la actualidad su presencia en la vida cotidiana parece haber disminuido.

A pesar de que se trata de una actividad natural y accesible para todos, muchas personas se abstienen de hacerlo, ya sea por vergüenza, falta de costumbre o simplemente porque no encuentran espacios donde integrarlo.

Sin embargo, los beneficios de esta práctica van mucho más allá de lo artístico. Diversos estudios demostraron que cantar influye positivamente en la salud mental y física, ya que mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y fortalece el cuerpo.

La música es conocida por sus efectos positivos en la salud, y el canto no es la excepción. Según comentó la experta en un comunicado de la institución educativa, “la voz es el único instrumento que es parte de nuestro cuerpo”, lo que la convierte en una herramienta accesible para cualquier persona. Desde el punto de vista físico, mejora la postura, ya que requiere una correcta alineación del organismo al estar de pie y proyectar la voz.

En términos emocionales, esta actividad genera un impacto positivo en el estado de ánimo. Balsnes destaca que “cantar simplemente trae felicidad”, lo que explica por qué muchos individuos experimentan una sensación de bienestar tanto al cantar como al escuchar a otros hacerlo.

Este efecto se debe en parte a la conexión natural que las personas tienen con el canto desde la infancia: “Los niños pequeños cantan de manera espontánea; es una parte innata del ser humano”, sostiene la investigadora.

Además, su influencia se extiende a enfermedades neurodegenerativas. Según diversas investigaciones, la demencia no afecta la parte del cerebro donde se almacenan las canciones, lo que permite que quienes padecen esta condición puedan recordar melodías aprendidas antes de la aparición de la afección.

Fuente: Infobae

¿Qué opinas de esto?