$Libra es lo que se conoce como un memecoin. Como no tienen activos subyacentes, estas criptomonedas dependen para su capitalización del apoyo de alguna persona popular que inspire confianza y atraiga a los inversores. Son también muy volátiles. El viernes por la noche, el Presidente de Argentina, Javier Milei, llamó a invertir en $Libra a sus 3,8 millones de seguidores en X. La cotización pasó en minutos de cero a 4,7 dólares (4,5 euros) y el valor global de $Libra trepó hasta los 4.500 millones de dólares. Pero, repentinamente, las pocas billeteras que concentraban la mayoría de los tokens retiraron 90 millones de dólares y la criptomoneda se derrumbó en minutos. La incidencia dejó un tendal de pérdidas difícil de calcular, sobre todo, entre inversores en Estados Unidos. Milei tardó cuatro horas en retirar el post promocional de $Libra. “No estaba interiorizado del proyecto”, se justificó cuando finalmente lo hizo. El sábado por la noche, uno de los responsables de $Libra, el empresario estadounidense Hayden Mark Davis, de Kelsier Ventures, culpó a Milei de la abrupta caída de la cotización por quitar su apoyo al proyecto.

“Sus asociados habían asegurado su apoyo público en el lanzamiento y me garantizaron que su respaldo continuaría a lo largo del proceso”, dijo Davis en un video que subió a las redes sociales. “A pesar de los compromisos previos, Milei y su equipo cambiaron inesperadamente de posición, retirando su apoyo y eliminando todas las publicaciones anteriores en redes sociales. Cuando Milei y su equipo eliminaron sus posts, los inversores que compraron el token confiando en su apoyo se sintieron perjudicados. Esto provocó una ola de ventas masivas impulsadas por el pánico, lo que agravó aún más la situación”, argumentó el empresario.

Con información de: El País

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