Según los expertos, cuando la calidad y la cantidad de sueño no es el adecuado, el proceso de razonamiento y atención de los problemas es deficitario, aumenta el riesgo de padecer obesidad, enfermedades del corazón e infecciones y aumenta la posibilidad de sufrir accidentes y lesiones causados por somnolencia y fatiga.

De hecho, muchas españoles y españolas se despiertan por norma general entre las 3 y las 4 de la mañana, sin ninguna obligación al día siguiente. ¿Por qué? Pues bien, no es necesariamente un problema, sino una consecuencia de los ritmos naturales del sueño.

No obstante, factores externos como el estrés o los malos hábitos pueden agravar el fenómeno. De ahí que sea conveniente adoptar una buena higiene del sueño, comprender los ciclos nocturnos y manejar los despertares de manera proactiva, ya que contribuirá significativamente a mejorar tu descanso.

Con información de El Economista

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