Yope está ganando popularidad como alternativa para compartir fotos privadas en Estados Unidos, y está atrayendo por igual la atención de usuarios de la Generación Z e inversores de capital riesgo. Esta red social combina la experiencia visual de Instagram con la privacidad de los grupos de WhatsApp, un nicho que hasta ahora ninguna gran plataforma había explotado con éxito.

La aplicación ha multiplicado por 30 su base de usuarios en los últimos seis meses, alcanzando 2,2 millones de usuarios activos mensuales y 800.000 usuarios diarios. Quizás el dato más impresionante es su tasa de retención: un 40% de los usuarios siguen utilizando la app una semana después de instalarla, una métrica crítica en el volátil mercado de las redes sociales.

El funcionamiento de la aplicación es sencillo pero efectivo. Los usuarios hacen fotos directamente desde la app o las seleccionan de su galería y las envían a grupos privados que han creado o a los que pertenecen. Allí pueden ver las imágenes compartidas por otros miembros, reaccionar a ellas y chatear, creando una experiencia mucho más íntima que Instagram pero más visual que WhatsApp.

Una de las características distintivas de Yope es su función «muro», donde utiliza inteligencia artificial para recortar y combinar imágenes en un collage fotográfico infinito. Esta función encuentra paralelismos con lo que Instagram está haciendo con sus mensajes directos, añadiendo traducciones automáticas y envío directo de canciones.

Esta propuesta de compartir fotos en grupos privados parece cubrir un espacio desatendido: la necesidad de un entorno íntimo para compartir momentos cotidianos sin la presión de la perfección que impera en Instagram, pero con más enfoque visual que WhatsApp. Aunque WhatsApp y Snapchat permiten crear grupos, e incluso algunos usuarios han creado cuentas grupales privadas en Instagram, ninguna gran plataforma ha optimizado la experiencia específicamente para este uso.

Bahram Ismailau, CEO y cofundador de Yope, tiene ambiciones claras: alcanzar los 50 millones de usuarios activos mensuales para el próximo año. Para conseguirlo, planean implementar vídeo (actualmente ausente), un sistema de notificaciones diarias, y hacer los muros más interactivos con stickers y dibujos. También quieren expandirse más allá de su actual base de usuarios veinteañeros (la edad media en la app es 18 años) con un formato específico para grupos familiares.

Con información de La Vanguardia

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