Un grupo de científicos ha logrado un avance significativo en la investigación genética al eliminar en un laboratorio el cromosoma extra que provoca el síndrome de Down. Este experimento representa un paso importante en la comprensión de la trisomía 21 y sus posibles tratamientos, aunque aún se encuentra en una etapa inicial y requiere más estudios antes de poder aplicarse en humanos.
El procedimiento se realizó en células extraídas de pacientes con síndrome de Down, donde los investigadores lograron desactivar el cromosoma adicional sin afectar el resto del material genético. Este enfoque abre la puerta a futuras terapias que podrían mitigar algunos de los efectos de la condición, mejorando la calidad de vida de quienes la padecen.
A pesar del avance, los expertos advierten que la eliminación del cromosoma en un laboratorio no significa que se pueda aplicar directamente en tratamientos clínicos. Existen numerosas barreras éticas y científicas que deben ser analizadas antes de considerar su uso en personas, además de la necesidad de evaluar posibles riesgos a largo plazo.
Este descubrimiento ha generado tanto entusiasmo como debate en la comunidad científica y médica. Mientras algunos ven en este avance una posibilidad de reducir los efectos del síndrome de Down, otros destacan la importancia de centrarse en la inclusión y el apoyo a las personas con esta condición en lugar de intentar modificar su genética.
Con información de: Infobae









