En los últimos meses parece haberse puesto de moda una nueva práctica: los suplementos de magnesio. Al igual que con la creatina, cada vez más gente consume este mineral, ya sea por su cuenta o por recomendación médica. ¿Por qué? Según un estudio publicado en la National Library of Medicine (NIH) se estima que la mitad de la población toma menos cantidad de magnesio de la que necesita, que se estima que no debe bajar de los 400-450 mg/día para hombres y 300-350 mg/día para mujeres, aunque depende de cada caso.
Esta deficiencia del mineral tiene efectos poco positivos en nuestro cuerpo, como el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, metabólicos, osteoporosis y puede provocar trastornos en el sueño, migrañas, fatiga, etc. Para compensar esta carencia, hay quienes recurren a los suplementos para compensar, aunque en muchos casos basta con optimizar la alimentación, pero ¿cómo podemos saber si realmente los necesito?
Algunos de los síntomas son:
- Espasmos musculares: en los ojos o las piernas.
- Problemas para dormir: dar vueltas, desvelarse varias veces… el magnesio puede ayudar al cerebro a relajarse, por lo que esto puede ser una señal de su carencia.
- Hormigueo en manos y piernas: este mineral actúa sobre el sistema nervioso.
Información de: LOS40









