En el Rancho Spahn, Quentin Tarantino rodó una de las pocas escenas de terror de su carrera en Érase una vez en Hollywood, donde Brad Pitt enfrenta la inquietante mirada de la familia Manson. Esta familia ficticia ha sido un trampolín para actores destacados como Mikey Madison, quien ganó el Oscar a mejor actriz por Anora, dirigida por Sean Baker. La película, que triunfó en Cannes, también le otorgó a Baker cuatro premios, superando el récord de Walt Disney.

Anora narra la historia de una prostituta de Brooklyn que se casa con el hijo de un oligarca ruso, enfrentando el rechazo de su nueva familia. Mikey Madison, quien comenzó su carrera en la serie Better Things, destacó por su preparación para el papel, aprendiendo ruso y estudiando a trabajadoras sexuales para capturar su esencia. En su discurso de aceptación, Madison agradeció a estas mujeres y reflexionó sobre lo surrealista de su éxito en Hollywood.

Sean Baker descubrió a Madison gracias a Tarantino y escribió el guion de Anora pensando en ella. La actriz, conocida por su discreción y profesionalismo, decidió prescindir de un coordinador de intimidad para las escenas más delicadas, confiando en la visión de Baker. Con 25 años, Madison se une al selecto grupo de actrices jóvenes nacidas en los 90 que han ganado un Oscar, consolidando su lugar en la industria.

Información de: Cinemanía

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