El pollo es una de las carnes más consumidas en todo el mundo, especialmente por sus grandes ventajas como su bajo precio, su versatilidad y sus buenas cualidades nutricionales, a diferencia de otras carnes. Esta carne es una fuente de proteínas, grasas y minerales, que aportan los aminoácidos esenciales para el buen funcionamiento del organismo.

Se trata de una carne con gran cantidad de propiedades, más sin embargo, la realidad es que no todas las partes del pollo tienen la misma cantidad de beneficios para la salud. La dietista y nutricionista Katie Drakford junto con otros compañeros de profesión ha establecido cuál es la mejor parte.

Este es el caso del solomo de pollo, una pieza que suele extraerse en forma de tiras anchas de la parte trasera de las pechugas. Su principal ventaja es que además de no tener apenas grasas, es muy tierna y no tiende a secarse tanto como la pechuga. Unos 100 gramos de solomo de pollo aportan unas 110 calorías, 25 gramos de proteína y un gramo de grasa, aproximadamente.

Cabe destacar, que otras partes como el muslo o las alas son mucho más jugosas, suelen tener unos niveles más altos de grasa, por lo que se recomienda un consumo más moderado. Cocinar este alimento con poco aceite, como al horno o en sopas, es una de las mejores formas de consumirlo sin perder todos sus nutrientes y evitar el exceso de calorías. La eliminación de la piel también es una buena forma de quitar este tipo de excesos.

Con información de: El Economista

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