La cafetera italiana con un sistema sencillo y un resultado excelente, es todo lo que se necesita especialmente cuando es temprano, y lo único que nos pide el cuerpo es un buena taza de café.
No obstante, aunque parece que no hay posibilidad de error, sí que lo hay y más de uno arruina el café sin darse cuenta. Un truco que recomiendan los baristas, y que marca la diferencia, es dejar la tapa abierta. Ahora bien, ¿sabes cuál es el motivo?
La clave en cualquier método de preparación del café está en el control de la extracción, y aunque en la cafetera italiana el margen de maniobra es menor, también se puede jugar con distintos parámetros.
Más allá de lo básico, elegir un buen café natural, agua mineral recién calentada o no compactar el café en el depósito, dejar la tapa abierta es algo que todos deberíamos hacer.
Las altas temperaturas que alcanza la cafetera italiana hace que sea más probable que el café tienda a amargo. Para evitarlo, el experto recomienda ponerla a fuego lento y con la tapa abierta. Eso sí, debe salir poco a poco, siempre evitando que salpique o salga a borbotones.
Ahora bien, sin esperar a que salga todo el agua, con el momento en el que comience el sonidito del gorgoteo, hay que bajar la tapa y retirar la cafetera del fuego.
Además, los expertos recomiendan que es conveniente remover un poco el café, para homogeneizar sus componentes.
Con información de El Economista









