La voz la madres tiene el mismo efecto tranquilizante que un abrazo, según sugiere un estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society del Reino Unido.
Un equipo de investigadores estadounidenses realizó el experimento con 60 niñäs que fueron colocadas antes situaciones estrêsantes y monitorearon su actividad hormonal cuando eran abrazadas o recibían una llamada telefónica.
Escuchar la voz de sus madres produjo prácticamente la misma cantidad de la hormona oxitocina que las generadas cuando las niñas experimentaron algún tipo de contacto físico.
La oxitocina, bajo ciertas circunstancias, inhibe la liberación de hormona cortisol, común ante situaciones estrësantes, y además parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales.
Las niñäs, con edades de entre siete y doce años, fueron presentadas con distintas tareas. Debían realizar un discurso improvisado, o resolver una serie de cálculos matemáticos en frente de un panel compuesto por desconocidos.
Durante estas experiencias, las niñas manifestaron un aumento de los latidos del corazón y los niveles de la hormona cortisol aumentaron.
Con información de BBC









