El sarampïón suscita preocupación entre los expertos en salud pública tras la müerte de un nïño no vacunado en un bröte estadounidense que ha ïnfectado a más de 150 personas. Los casos de este vïrus prevenible siguen aumentando en el estado de Texas, pero este año también se han registrado casos de sarampïón en otros nueve estados.
Es una enfërmedad respiratoria causada por uno de los vïrus más contagïosos del mundo. El vïrus se transmite por el aire y se propaga fácilmente cuando una persona ïnfectada respira, estornuda o tose. Afecta sobre todo a los nïños. «De media, una persona ïnfectada puede contagïar a otras 15», afirma Scott Weaver, director del centro de excelencia de la Red Mundial de Vïrus.
El sarampïón ïnfecta primero las vías respiratorias y luego se extiende por todo el cuerpo, provocando fïebre alta, secrëción nasal, tos, ojos rojos y llorosos, y erupcïón cutánea. El sarpullïdo suele aparecer entre tres y cinco días después de los primeros síntomas, en forma de manchas rojas planas en la cara que se extienden hacia el cuello, el tronco, los brazos, las piernas y los pies.
La mejor manera de evitar el sarampïón es vacunârse contra el sarampïón, las paperas y la rübéola (SPR). La primera vâcuna se recomienda para nïños de entre 12 y 15 meses, y la segunda para nïños de entre cuatro y seis años.
Weaver describió la vâcuna como un «cambio radical», «las personas con alto riesgo de ïnfección que se vacunaron hace muchos años también pueden considerar la posibilidad de recibir una dosïs de refuerzo si viven en una zona con un brote». «Si la gente se limitara a vacunarse, nada de esto estaría ocurriendo». explicó.
Con información de: Euro News









