Un estudio elaborado por el Cigma International Health, ha demostrado que tan solo un 32% de los españoles afirma tener una buena calidad de sueño. Una cifra muy baja y que se relaciona con el sedentarismo, malos hábitos, estrés, exigencias laborales y otros factores. Uno de los aspectos que más influye en este aspecto son los ronquïdos, directamente asociados con una mala calidad del sueño.
Las interrupciones de la respiración creadas por los ronquïdos provocan mïcrodespertares constantes que impiden que el cerebro acceda con normalidad a las fases profundas del sueño como el REM, y que son fundamentales para una correcta recuperación física y mental. Además, es posible que afecte negativamente a la oxigenación de la sangre provocando dolores de cabeza.
Para evitar los ronquïdos y mejorar la calidad del sueño, la experta ha incidido en poner el foco en la postura, pues dormir boca arriba puede hacer que la lengua se desplace hacia la parte posterior de la garganta, bloqueando parcialmente las vías respiratorias y provocando ronquidos. «Para evitarlo, es recomendable dormir de lado y usar almohadas especiales o cojines diseñados para mantener el cuerpo en posición lateral», ha añadido.
Con información de: El Economista









