Por octavo año consecutivo, Finlandia ha sido reconocida como el país más feliz del mundo, según el Informe Anual sobre la Felicidad Mundial de la ONU. Desde 2018, esta nación lidera el ranking, destacando la importancia de las relaciones sociales, el compartir y el cuidado mutuo como factores clave de bienestar.

Si bien múltiples elementos contribuyen a esta felicidad, uno de los más arraigados en la cultura finlandesa es la sauna, presente en la vida del 90% de los finlandeses, quienes la disfrutan al menos una vez por semana. Más que una simple tradición, la sauna finlandesa cumple un rol esencial en la salud física, el equilibrio emocional y la conexión social, formando parte del estilo de vida que define la identidad de la nación.

La sauna es un refugio de felicidad: promueve la salud, brinda un espacio de relajación, refuerza el sentimiento de comunidad y estimula la creatividad. Es un elemento fundamental del bienestar. Su práctica regular favorece la relajación muscular, mejora la calidad del sueño y estimula la circulación sânguínea. No es solo una costumbre, sino un patrimonio nacional, con raíces en la mitología finlandesa: en el Kalevala, epopeya ancestral, existe un Dios de la Sauna invocado para alejar enfermedades.

Las saunas finlandesas son espacios donde familias y amigos se reúnen, fortaleciendo lazos y promoviendo la igualdad y la apertura. La sauna es un símbolo del ingenio finlandés, combinando tradición con diseño innovador. En un país con 3 millones de saunas para 5,5 millones de habitantes, no faltan opciones únicas y sorprendentes.

Con información de: Caribbean News Digital

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