Los instrumentos que se están enviando a Marte para recoger y analizar pruebas de vida antigua, pueden no ser suficientemente sensibles como para realizar evaluaciones precisas.
En un artículo publicado en Nature Communications, un equipo de astrobiólogos, liderado por el científico visitante en el Departamento de Astronomía de la Universidad de Cornell, Alberto G. Fairén, afirma que cualquier material orgánico en las rocas marcianas, podría ser difícil si no imposible de detectar con los instrumentos y técnicas actuales.
Fairén, quién también es profesor de investigación en el Centro de Astrobiología (CAB), Madrid y el equipo han realizado pruebas en rocas sedimentarias encontradas en el delta fósil del jurásico de piedra roja del desierto de Atacama, ubicado en el noroeste de Chile que es el desierto más antiguo y seco de la tierra y cuya composición lo convierte en un popular análogo geológico de Marte.
Con información de VTV









