La ciudad de Agda, dirigida por su alcalde francés Gilles d’Ettore, se está recuperando de un escándalo completamente nuevo que tiene al resto de Francia entre el desconcierto y en burlas.

Esta costa mediterránea francesa, es conocida por sus hermosas playas y porque recibe sol durante todo el año, pero también porque tiene fama de celebrar fiestas sexuales salvajes.

La localidad alberga la comunidad «swinger» más grande de Europa. Decenas de miles de parejas llegan cada año a la población desde diferentes latitudes para intercambiar acompañantes.

Los protagonistas del caso son una clarividente y el alcalde de la ciudad, Gilles d’Ettore, quien además es ex oficial del servicio secreto y policía.Ambos están ahora en prisión mientras son investigados.

Acusaciones del alcalde y la clarividente

La adivina Sofía Martínez enfrenta cargos de malversación de fondos en perjuicio del alcalde, mientras que él mismo es acusado de corrupción por gastar grandes sumas de dinero de los contribuyentes en ella.

Martínez tenía fama de poder comunicarse con los müertos. Cuando el alcalde le pidió que lo pusiera en contacto con su difunto padre, pareció conseguirlo.

Mientras realizaba las sesiones, la pitonisa cambiaba repentinamente su voz y adoptaba el tono del progenitor del mandatario local.

Se alega que durante los últimos cuatro años manipuló al alcalde en persona y por teléfono con notables habilidades de ventriloquia.

El funcionario recibió miles de misteriosas llamadas con «voces» de müertos, incluidos ángeles, los cuales le instaban a ayudar a la adivina.

Y ahí es donde entra la corrupción.

Con información de Diario 2001

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