El colágeno es una proteína que el cuerpo produce de forma natural y que ayuda a mantener la piel firme, elástica e hidratada. También ayuda a proteger la piel de agentes externos como el sol, la contaminación o el frío.
Para la piel tiene muchos beneficios ya que disminuye las arrugas, líneas de expresión y estrías, previene y retrasa los signos del envejecimiento, ayuda a cicatrizar heridas, fortalece y estimula el crecimiento del cabello y las uñas, y combate la flacidez facial y la celulitis.
Preparar una mascarilla casera de colágeno es más sencillo de lo que parece. A continuación, te presentamos tres recetas fáciles y efectivas para que puedas disfrutar de una piel radiante desde la comodidad de tu hogar.
Mascarilla de gelatina y miel:
1 cucharada de gelatina sin sabor.
1 cucharada de miel.
2 cucharadas de agua tibia.
Disolver la gelatina en el agua tibia y agregar la miel, mezclando bien. Aplica la mezcla sobre el rostro limpio y deja actuar durante 15-20 minutos. Enjuaga con agua tibia y disfruta de una piel suave y revitalizada.
Mascarilla de aloe vera y aceite de oliva:
2 cucharadas de gel de aloe vera.
1 cucharadita de aceite de oliva.
1 cucharadita de jugo de limón.
Mezcla el aloe vera con el aceite de oliva y el jugo de limón hasta obtener una mezcla homogénea. Aplica sobre el rostro y deja actuar durante 15 minutos antes de enjuagar con agua fría.
Mascarilla de aguacate y aceite de almendras:
1/2 aguacate maduro.
1 cucharadita de aceite de almendras.
Tritura el aguacate hasta formar una pasta suave y mézclalo con el aceite de almendras. Aplica sobre el rostro y el cuello, deja actuar de 15 a 20 minutos y retira con agua tibia.
En conclusión, estas mascarillas, gracias a sus ingredientes naturales y a la acción reparadora del colágeno, son perfectas para mantener la piel suave, hidratada y rejuvenecida.
Con información de Infobae









