¿Te imaginas un mundo en el que se puedan fabricar medicamentos a medida para cualquier enfermedad en poco tiempo?, ¿o poder detectar tumores en menos de media hora sin impacto para el cuerpo humano? ¿o donde las predicciones meteorológicas sean tan fiables que se puedan salvar muchas vidas?
Pues la realidad es que, aunque parezca ciencia ficción, ya estamos en camino de lograrlo. Y ello gracias a la física cuántica.
Por ello, y consciente de su importancia, la Asamblea General de las Naciones Unidas han declarado el 2025 como el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas (IYQ, por sus siglas en inglés), una iniciativa que busca acercar este fascinante mundo al público en general.
La idea es celebrar su impacto y fomentar la curiosidad por esta disciplina a través de eventos y actividades para todos los públicos.
La física cuántica estudia el mundo de lo más pequeño, donde habitan átomos, electrones y otras partículas subatómicas. A simple vista, podría parecer un campo alejado de nuestra vida cotidiana. Pero muchos de los avances tecnológicos que utilizamos a diario, como los microchips, los láseres o los sistemas de GPS, tienen su origen en estos descubrimientos.
Lo fascinante de la cuántica es que desafía las reglas tradicionales de la física clásica y transforma nuestra comprensión del universo. En este nivel minúsculo, las leyes que conocemos no sirven. Por ejemplo, una partícula puede existir en dos lugares a la vez, un fenómeno llamado «superposición». Además, dos partículas pueden permanecer conectadas de manera inexplicable sin importar la distancia que las separe, lo que se conoce como «entrelazamiento cuántico».
2025 coincide con el centenario de los primeros desarrollos teóricos sobre la mecánica cuántica. Durante las últimas décadas, los avances se han ido incrementando de forma exponencial y nos encontramos ahora en una auténtica revolución en el desarrollo de la cuántica.
Con información de EFE









