El rey Carlos III, que busca asentar su imagen internacional un año después de su acceso al trono, intentó dejar su impronta política en un discurso ante los parlamentarios franceses el jueves 21 de septiembre, segundo día de una visita de Estado a París.
Se trata de una primicia para un soberano británico. En 2004, su madre Isabel II pronunció un discurso en la Sala de Conferencias del Senado, ante una reunión de diputados y senadores, pero no en el Hemiciclo.
«El Reino Unido será siempre uno de los aliados más cercanos y de los mejores amigos de Francia», dijo Carlos III en un discurso en francés e inglés. El soberano recordó la muerte de su madre, la reina Isabel II, y agradeció el apoyo de Francia.
«Deseo seguir forjando lazos entre nuestros dos países, con determinación, con esperanza y con amor», dijo, comprometiéndose a «hacer todo lo que esté a su alcance para reforzar la relación indispensable entre el Reino Unido y Francia».
A continuación, el rey se refirió al conflicto en Ucrania y a la emergencia climática. «Juntos, nuestro potencial es ilimitado. Por eso debemos cuidar y alimentar nuestra entente (relación amistosa) cordial. Por las generaciones futuras, para que se convierta también en un Acuerdo por la Sostenibilidad que permita responder más eficazmente a la emergencia climática y de biodiversidad mundial», prosiguió el rey Carlos, cuyas convicciones ecologistas están firmemente arraigadas.
El monarca británico se inspiró en la Entente Cordiale, texto firmado por los dos países en 1904 para limar sus fortísimas diferencias de entonces, y justificó esta iniciativa en nombre «del ejemplo del pasado» para «hacer frente a los inmensos desafíos del mundo que nos rodea».

Esta declaración se produce mientras el primer ministro británico, Rishi Sunak, anunciaba el miércoles el aplazamiento de varias medidas clave de la política climática del Reino Unido, una decisión condenada en los círculos económicos e incluso en el seno de los conservadores en el poder.
En cuanto a la invasión rusa de Ucrania, en un discurso pronunciado el jueves ante el Senado francés, prometió la «determinación inquebrantable» del Reino Unido y Francia para que Ucrania «triunfe».
Al término de su discurso de 20 minutos, Carlos III recibió una gran ovación de los parlamentarios franceses. «Aplausos que nos harían soñar», comentó el presidente del Senado francés, Gérard Larcher.
Mientras tanto, la reina Camilla Parker y Brigitte Macron visitaron la Biblioteca Nacional, donde presentaron un premio literario.
Con información de France 24.









